Hepatitis viral aguda y hepatitis A
Integra las antiguas secciones “Acute Hepatitis”, “Hepatitis Viral A” y “Hepatitis A” en una sola ruta autónoma.
1. Síndrome de hepatitis aguda
La presentación clásica atraviesa una fase prodrómica —malestar, anorexia, náusea, fiebre, mialgias o dolor abdominal—, una fase ictérica con coluria y posible hipocolia, y una convalecencia progresiva. La expresión clínica depende del virus, la edad y las condiciones del huésped.
2. Hepatitis A: transmisión y curso
El virus de la hepatitis A (VHA) se transmite principalmente por vía fecal–oral, mediante contacto cercano o alimentos y agua contaminados. La incubación suele abarcar 15–50 días. Produce infección aguda y no evoluciona a infección crónica; una minoría presenta un curso prolongado o recidivante.
3. Estructura y ciclo viral
El VHA es un picornavirus no envuelto, con cápside icosaédrica y ARN monocatenario de sentido positivo. Tras la entrada y el desencapsidamiento, el ARN se traduce como una poliproteína, se replica en el citoplasma y las nuevas partículas se ensamblan y liberan. La proteína VPg unida al genoma participa en la replicación.
4. Diagnóstico razonado
La clínica no distingue de forma fiable las diferentes hepatitis virales. En sospecha de hepatitis A aguda se utiliza IgM anti-VHA, interpretada junto con historia, exposición y pruebas hepáticas. El diagnóstico diferencial incluye hepatitis B, C y E, lesión hepática por fármacos, isquemia, autoinmunidad y obstrucción biliar.
5. Manejo y prevención
El tratamiento habitual es de soporte: hidratación, nutrición tolerada, revisión de medicamentos y seguimiento clínico. La vacunación es la principal medida preventiva. Después de una exposición, vacuna y, en situaciones seleccionadas, inmunoglobulina pueden indicarse dentro de las primeras dos semanas según edad, inmunocompromiso y enfermedad hepática previa.
Fuentes y trazabilidad
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